La artroscopia es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que permite diagnosticar y tratar lesiones articulares con menor dolor y recuperación más rápida. Conozca las articulaciones que pueden beneficiarse de este procedimiento.
La artroscopia es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que permite ver el interior de una articulación con una cámara de fibra óptica introducida a través de incisiones de aproximadamente un centímetro. Gracias a ella es posible diagnosticar y tratar en el mismo acto quirúrgico lesiones que antes requerían una apertura amplia de la articulación: menos dolor postoperatorio, menor riesgo de infección y una recuperación claramente más rápida.
El Dr. Juan Carlos Ramos Salguero realiza artroscopia de rodilla, hombro, cadera, tobillo, codo y muñeca tanto para el diagnóstico de lesiones dudosas como para su tratamiento definitivo.
Las indicaciones más frecuentes por articulación son:
Se realizan dos o tres incisiones de pocos milímetros: por una se introduce la cámara (portales artroscópicos) y por las demás los instrumentos —pinzas, fresas, anclas de sutura y sondas de radiofrecuencia—. El interior de la articulación se visualiza amplificado en un monitor. Según la lesión, el procedimiento se completa en 30–60 minutos y puede ser ambulatorio, con ingreso de un día o con una noche de hospitalización.
La recuperación depende del tipo de intervención: una meniscectomía parcial permite apoyar el pie casi de inmediato, mientras que una sutura meniscal o una reconstrucción de ligamento exigen muletas y un programa de rehabilitación más largo. En todos los casos, el cirujano entrega un plan de recuperación por escrito y hace seguimiento hasta la reincorporación a la actividad habitual y, en su caso, al deporte.
No todas las molestias articulares requieren cirugía: muchas lesiones de partes blandas responden antes al tratamiento conservador con fisioterapia e infiltraciones. La artroscopia se plantea cuando existe una lesión mecánica clara —un menisco roto que bloquea la rodilla, una rotura del manguito rotador o un pinzamiento de cadera— o cuando el tratamiento previo no ha conseguido mejorar. La decisión se toma siempre en la consulta, tras la exploración y las pruebas de imagen, y el cirujano explica las alternativas, los riesgos y el tiempo de recuperación esperado para cada caso.
Menisco, ligamentos, cartílago
Más información →Manguito rotador, pinzamiento
Más información →Pincer, labrum
Más información →Lesiones osteocondrales
Más información →Cuerpo libre, sinovectomía
Más información →TFCC, ligamentos
Más información →